Por qué hay que crear una red de investigación sobre el ciberacoso

Miércoles 8 de agosto de 2012, por Ana Maria Moreno B., Philippe Boland

En este momento es necesario reflexionar sobre la problemática del ciberacoso. Con la multiplicación de las redes sociales, de los blog o plataformas de intercambio, los contenidos generados por los otros usuarios toman cada vez más importancia en el consumo diario de información en Internet.

Para evitar ser víctima de una situación de ciberacoso, los usuarios de Internet deben ser consientes tanto de las implicaciones que tiene la publicación de información personal en la Web o del intercambio de esta a través de dispositivos móviles, como del uso que puedan hacer otras personas de esa información.

Todo material publicado o intercambiado, deja huellas de la información personal de los usuarios en las redes y motores de búsqueda, tales como datos oficiales (documentos de identificación, dirección, certificados, contratos) como datos informales fragmentados de la personalidad, el perfil profesional, entorno y hábitos (comentarios, valoraciones, fotos). La publicación indiscriminada de datos en Internet o almacenados en dispositivos móviles puede facilitar el trabajo de aquellos que desean difundir imágenes, tomadas con o sin conocimiento, que lo muestran en situaciones embarazosas o degradantes, mandar insultos, comentarios humillantes o de odio, hasta amenazas con el fin de descreditar, difamar, intimidar a través de Internet.

Al igual que los menores de edad, los profesionales y las empresas están sufriendo cada vez más de ciberacoso, muchas veces producto del despido de un empleado, una disputa con un proveedor, unos clientes inconformes o competidores desleales, entre otros.

Las implicaciones de un ataque de estos para un adulto o una empresa son diferentes que las de los menores de edad, ya que se supone que estos pueden manejar la situación por lo legal. Lo que no quiere decir que no sea complicado. Si un adulto o una entidad es víctima de un ataque es tentador neutralizar al autor del acoso cibernético y si es anónimo, solicitar su identidad y borrar la información en cuestión. Pero antes de tomar cartas en el asunto se debe considerar si la naturaleza de la agresión o difamación es lo suficientemente grave como para justificar alguna reacción. Porque ante todo hay que evitar el efecto Streisand, es decir darle publicidad innecesaria al asunto.

El propósito de la Red Ciberacoso es reconocer, prevenir e intervenir casos de ciberacoso mediante la educación, la toma de conciencia y la implementación de estrategias. Ofrecer programas para la implementación de planes de contingencia o manejo de crisis. Identificar recursos en línea que permitan ayudar a las personas hacer frente con eficacia un acto de intimidación y a sus consecuencias.

Como promotores de esta red, estamos decididos a producir un informe periódico enfocado en evidenciar soluciones, recomendaciones y resultados que promuevan las buenas relaciones en las redes. Ya que con la evolución de las tecnologías, es necesario estar siempre alerta y en constante actualización de conocimientos, para conocer las nuevas formas de agresión y el juego de poder perpetrado directamente a través de las TIC, para evitar una agresión de este tipo o en su defecto saber cómo neutralizarla si llega a suceder.

Dentro de esta misma línea, se tiene la intención de crear un repositorio de tipologías y casos, así como los últimos estudios y recursos realizados que se actualizará periódicamente y donde se podrán incorporar los comentarios. Nuestra a misión es ayudar a implementar programas de capacitación y participar en creación y promoción de las herramientas educativas y de comunicación para apoyar las acciones de prevención, identificación e intervención del ciberacoso.

Mediante la creación de esta red, queremos expresar claramente nuestro compromiso en informar y anunciar que el problema del ciberacoso se debe tomar en serio. Hoy la red reúne a representantes de varias organizaciones, universidades, entidades públicas y privadas y una serie de expertos para lograr plantear de forma clara y objetiva los retos que impone el acoso mediante redes sociales virtuales.

Internet y las nuevas tecnologías ofrecen muchas oportunidades para fomentar el liderazgo, la confianza, la integridad, la autonomía, el apoyo a la inclusión y la toma de decisiones éticas en línea, elementos que permite formar ciudadanos digitales.